jueves, 16 de agosto de 2012

Cuatro días con los mismos jeans

"Yo soy yo y mi circunstancia" decía Ortega y Gasset.
Pues yo soy muy recelosa a modificar mi "Yo", aceptar nueva gente en mi vida en realidad es algo que me causa cierto estrés. Esto de cambiar las circunstancias, modificar escenarios, conocer gente, agendar nuevos horarios y todo lo que conlleva un cambio de escuela no me causa gran armonía.

A lo largo de esta semana comencé a asistir a la Facultad, conocí a muchos compañeros y profesores. Y a lo largo de la misma he escuchado los mismos términos una y otra vez; humanismo, servicio, retribuir y humildad. Y es que, compartiendo un aula con 27 personas con altas expectativas de ser médicos en siete años, he escuchado de la mayoría de ellos que como único motivación para estudiar medicina tienen el amor al servicio.
Sinceramente, yo esperaba que algún valiente y desenfadado personaje llegara a confesar que aunque sea muy dentro de sí mismo existía un motivo  menos importante. Realmente llegaban momentos,entre las presentaciones en clase, en los que yo fantaseaba con el momento en que uno de mis compañeros tomara valor y cambiara los términos anteriores por: escala social, estatus, aceptación, seguridad económica.
Y bien, esto me costará mucho en el futuro, pero yo creo que ese personaje no salió a relucir durante las presentaciones porque ese mártir era yo.

Y abiertamente admito que como motivo secundario está el prestigio y la economía.
No me avergüenza, porque sé que mis ansias de servicio son mucho mayores a estos sentimientos considerados ufanos, sentimientos que de alguna manera si uno reprime se vuelve mucho más hipócrita. No me avergüenzo de sentirlos porque sé que soy imperfecta, porque espero que en el camino probablemente deje de sentir esta necesidad de aceptación guiado por un  culposo resentimiento de clases que llevo cargando desde la infancia. ¿Y acaso es obligatorio sentir culpa?
Y respeto en gran medida a mis compañeros, pero no me termino de creer que yo sea la única que piense de esta manera.

Pero por supuesto que lo que más anhelo en un futuro, a riesgo de sonar nacionalista y cursi, es dejar un escalón, poner una mano más detrás de el país que estamos empujando hacia adelante. Y por supuesto que el primer paso para este movimiento es atender a nuestra recelosa madre exigente: nuestra universidad; que nos invita al mismo tiempo a agradecer a quien la parió: nuestra abuela y primera maestra, la sociedad.

Por cierto que llevo el mismo pantalón desde hace cuatro días. Mañana usaré uno nuevo.

2 comentarios:

  1. Estimada Elena:
    Vine hasta aquí para agradecer su detalle al hacerse seguidora de dos de mis blogs. En cuanto llegué a su perfil me agradó mucho comprobar que también lo era de los blogs de dos de esos buenos amigos que la blogosfera nos regalan, los doctores Jorge Mauricio Barajas Pérez, paisano suyo, y Juan Herrera Salazar. Esto, me hizo apreciar aún más su gentil detalle. Pero, sobre todo, lo que desde ahora me convierte en seguidor incondicional suyo (y así quedará de manifiesto en cuanto añada el gadget de seguidores, si es que le apetece hacerlo) es que me ha dejado atrapado por su enorme sensibilidad, su inteligencia y su cultura, especialmente valorables en una persona de su edad, y que ya he podido comprobar en lo poco que lleva escrito en este blog recién nacido, al que le deseo una vida larga y feliz.
    Elena, con mis treinta años de ejercicio profesional a mis espaldas, encontrar alguien que empieza en nuestra profesión, la más bonita del mundo (la que han elegido también mis dos hijas: una ha terminado la carrera este año y ahora se prepara para la especialidad; y la otra empezará en octubre el tercer curso) alguien que empieza -decía- con la ilusión y la sensatez con la que usted lo hace, me ha llenado de alegría y satisfacción.
    Con permiso, me gustaría, en los próximos días, presentar su blog en dos de los míos. Así lo he hecho en otras ocasiones, porque me gusta fomentar nuestra virtual comunidad de médicos blogueros... Si no tiene inconveniente, así lo haré en "Medicina, Historia y Arte" y "Tiempo para la memoria".
    Por otra parte, quisiera presentarle ya otro blog que creo que le gustará. Su autora es Irene Rodríguez, estudiante de medicina española y antigua y querida alumna mía. Le dejo el enlace para que pueda visitarlo.
    Muchísimas gracias, de nuevo, y desde el sur de España, reciba mi más afectuoso abrazo. ¡Ánimo y adelante!

    http://masalladeestacena.blogspot.com.es/

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    1. Su respuesta me provocó mucha emoción Dr. Francisco, por no decir que me motivó. Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer estas entradas.
      También le agradezco por la recomendación en sus blogs,por supuesto que tiene permiso para hacerlo.
      Como usted sabe el tiempo no se distribuye de manera uniforme, es egoísta y la Medicina es muy celosa; razón por la cual únicamente estaré por aquí en fines de semana.
      De nueva cuenta le agradezco el interés y los buenos deseos,un gran abrazo.

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